Un estudio de abogados especializado en derecho laboral invertía en Google Ads para conseguir consultas, pero no se fiaba de lo que le reportaban. Cuando revisamos la cuenta de punta a punta, la misma conversión se estaba contando en cuatro capas a la vez. Sin tocar las campañas, su coste por cliente bajó un 23%.
La misma acción estaba configurada en la etiqueta nativa de Google Ads, en la importación desde GA4, en un plugin o código de la web y en Google Tag Manager. Cada capa registraba lo mismo y Google Ads recibía datos inflados: el algoritmo aprendía de números que no eran reales.
Más conversiones de las que entraban de verdad.
Números que no cuadraban con las consultas reales del estudio.
Una misma consulta se registraba varias veces, en capas distintas.
Las campañas optimizaban sobre datos que no reflejaban el negocio.
No se tocó ninguna campaña. Se revisó cómo se medía todo lo que cuenta como conversión y se construyó un plan a la medida de lo que el estudio necesitaba.
Antes de tocar nada, entendimos qué necesitaba del negocio y qué es para él una consulta que vale.
Auditoría de todos los elementos de conversión: la etiqueta de Google Ads, la importación desde GA4, el plugin o código de la web y Google Tag Manager.
Definimos con el cliente qué se quería lograr y cómo se iba a medir, con objetivos claros.
Un plan acorde a lo que el negocio necesita, sin recetas genéricas y sin cambiar las campañas.
Comparación entre julio y agosto de 2026:
Consultas reales, el valor real de cada cliente potencial, claridad en los datos y mejor información para tomar decisiones. Y el resultado se mantiene estable.
Sin cambiar las campañas. Solo se corrigió qué se medía y cómo.
Revisar cómo se mide una conversión no suena urgente hasta que se ve lo que cuesta. Esta es la reacción del propio cliente.
"No sabía que eso iba a ser importante para mi negocio, ninguna agencia me lo había propuesto."
Cambiar de agencia no corrige una medición mal configurada. Si las conversiones están duplicadas, la nueva agencia empieza con los mismos datos incorrectos. Conviene revisar la medición de punta a punta antes o al mismo tiempo.
Estudio de abogados especializado en derecho laboral, en España, con inversión mensual en Google Ads para captar consultas. Por confidencialidad no publicamos su nombre ni capturas de la cuenta.

Juan Pittau. 20 años en marketing digital. Ex Google Ads Trainer para LatAm y cofundador de Adveischool. Hoy audito cuentas de Google Ads con la medición correcta, para que el algoritmo optimice hacia clientes reales, no hacia clics.
Ocurre cuando la misma acción se configura en varias capas a la vez: la etiqueta nativa de Google Ads, la importación desde GA4, un plugin o código en la web y Google Tag Manager. Cada capa registra el mismo evento y Google Ads recibe datos inflados, con lo que el algoritmo aprende de números que no existen.
Sí. En este caso el coste por cliente bajó un 23% entre julio y agosto de 2026 sin tocar las campañas, revisando de punta a punta los elementos de conversión y corrigiendo lo que se medía. Después de las primeras semanas, el resultado se mantiene estable.
Porque cambiar de agencia no corrige una medición mal configurada. Si las conversiones están duplicadas o mal definidas, la nueva agencia hereda los mismos datos incorrectos. Una revisión de punta a punta de las conversiones, antes o al mismo tiempo, evita empezar de nuevo sobre datos rotos.
Reviso tu Google Ads y tu medición, y te digo la verdad, sin rodeos: qué está funcionando, dónde se te fuga el dinero y qué haría yo. Con criterio, no con humo.